
Numerosas empresas preocupadas por su política medioambiental quieren dar un paso más allá y dar un salto cualitativo en cuanto a su relación con el medio ambiente y en concreto en sus acciones frente al cambio climático. Los motivos principales para llegar a esta situación son varios:
- Conciencia ambiental. La empresa tiene una especial sensibilidad por los temas ambientales.
- La actividad de la empresa tiene un marcado carácter ambientalista. Por lo tanto el emprender una acción global contra el cambio climático permite darle mayor coherencia a sus mensajes.
- Aumento de la competitividad de la empresa. Cada vez más, los clientes tienen en cuenta a la hora de seleccionar un servicio o un producto el carácter ambiental de los mismos.
- Aumento de la eficiencia de la empresa. Aumentando la eficiencia en el funcionamiento de la actividad y las instalaciones de la empresa, se pueden conseguir importantes reducciones en los consumos y por lo tanto de costes económicos, los cuales se traducen directamente en reducción de gases efecto invernadero.



