Según el informe ambiental del Primavera Sound 2011, realizado por una consultoría independiente, el desarrollo del festival supuso una huella de carbono de 46,65 Tn CO2 equivalente derivadas de la actividad del festival. En esta contabilidad, se tuvieron en cuenta los consumos eléctricos del recinto, el consumo de combustible de los vehículos, el alojamiento de la organización, y el tratamiento de residuos.
La organización del festival, puso en marcha medidas para reducir el impacto ambiental del evento, centradas principalmente en la mejora en la gestión de residuos, y la eficiencia energética.
La organización, para dar un paso más, en su política climática, compensó su huella de carbono de 2011 (46,65 Tn CO2e), en un proyecto de la plataforma CeroCO2. El proyecto elegido por la organización fue un proyecto que promueve la Conservación de la Amazonía en Madre de Dios en Perú, en un área que hasta hace unos pocos años tenía una tasa de deforestación muy baja. La construcción de la carretera transoceánica que va desde los puertos de Brasil en el Atlántico al puerto de Perú en el Pacífico, atravesando la selva del Amazonas, atraerá una gran inmigración con el consecuente aumento de la tala ilegal y la agricultura transitoria, con el incremento de la deforestación que esto acarrea.



