te ayudamos a actuar frente al Cambio Climático

Actúa frente
al Cambio Climático
calculando,reduciendo,compensando tus emisiones de CO2

Localización Limay (Nicaragua)
Tipo de proyecto Forestación, reforestación y agroforestería
Tipo de verificación Plan Vivo
Precio de la tonelada 8.5


 English PDF

CommuniTree Carbon Program es una iniciativa comunitaria en Nicaragua que agrupa a pequeños agricultores con el fin de reforestar partes de sus tierras en desuso. El proyecto, impulsado por la ONG Taking Root, se desarrolla en una cuenca que alimenta directamente el Estuario Real, uno de los espacios de América Central más ricos en biodiversidad.

A través de un mejor uso de la tierra y una gestión más sostenible de los recursos forestales, el proyecto aumenta la cobertura forestal, ayudando a retener la humedad durante la estación seca. Estas acciones se traducen en la mejora de la calidad de vida de los residentes del entorno de San Juan de Limay (Nicaragua) que, además, reciben un pago efectivo por servicios ambientales.

El proyecto se cerciora de hacer frente a las causas de la deforestación, mediante la participación directa de la comunidad y proporciona beneficios financieros para los participantes a través del proyecto.

RAZONES PARA LLEVAR A CABO EL PROYECTO 

La deforestación de la selva para su uso como terreno agrícola se ha traducido en una pérdida importante de masa arbolada y la magnificación de los efectos de las estaciones secas de carácter excepcional.

Debido a que son parte de los sistemas agroforestales, los nuevos árboles ayudan a dar sombra a otros cultivos y a aumentar la capacidad de recuperación agrícola. Por tanto, la reforestación de los terrenos agrícolas en desuso, aparte de los conocidos beneficios en la lucha contra el cambio climático, suponen una mejora sustancial en la principal fuente de ingresos de la comunidad local: la producción agrícola.

¿CÓMO SE ESTÁ TRABAJANDO?

Este proyecto, en el que han participado 296 familias desde el año 2010, implica directamente  a los pequeños agricultores locales en la creación de viveros de especies mixtas, en la plantación de los árboles en la selva y en el aprovechamiento de la madera proveniente de las labores de clareo para mantener la salud del bosque. Además, los participantes también plantan árboles específicos para usarlos como leña y madera, lo que elimina la dependencia de los bosques existentes y previene su futura degradación.

Los agricultores están involucrados en cada paso del proceso de reforestación y pueden solicitar préstamos sin intereses para construir cercas, aclarar arbustos y plantar el semillero. Esto a su vez genera muchos puestos de trabajo indirectos en la comunidad.

Para garantizar la estabilidad económica de la población, los participantes reciben pagos regulares por los servicios ambientales cumplidos con éxito, según el crecimiento de los árboles establecidos y las tasas de supervivencia.


BENEFICIOS GENERADOS HASTA LA FECHA

El proyecto de plantación comunitaria tiene su origen en la reforestación de la selva para captar CO2 y reducir las consecuencias del efecto invernadero, pero pone especial hincapié en el apoyo a las comunidades locales.


Beneficios ambientales

Las 1.170 hectáreas de selva recuperadas entre 2010 y 2015 (equivalentes a más de 1.500 campos de futbol) contribuyen a la captación de CO2 de forma global en el planeta y por ello son reconocidas como sumidero de carbono participando en programas de compensación de emisiones, pero además generan importantes beneficios ambientales a los habitantes del territorio.

Al reforestar las tierras de cultivo en desuso se mejora la captura de agua en la estación seca y se minimizan las inundaciones y deslizamientos de tierra en la época de lluvias. Además, se ayuda a regular el agua que desemboca en el cercano Estuario Real, uno de los más importantes de América Central en términos de biodiversidad.

Como sólo se emplean semillas de especies autóctonas se refuerza la riqueza genética que favorece el mantenimiento de bosques maduros, dando sustento y proporcionando un hábitat a la fauna local. 


Beneficios sociales

El trabajo con las comunidades locales y su empoderamiento es una de las claves de este proyecto y por tanto se presta especial a su fortalecimiento y el desarrollo, entre otros, de talleres para el desarrollo de proyectos comunitarios.

Entre 2010 y 2015 han participado 296 familias de pequeños agricultores y se han creado 2.645 empleos locales. Además el pago por servicios ambientales ha generado unos ingresos equivalentes a 650 salarios anuales.

De forma complementaria, se puede indicar que un programa paralelo de sustitución de cocinas más eficientes que liberan menos CO2 y humo en el aire, han supuesto un importante beneficio para la salud de las mujeres que tradicionalmente pasan mayor cantidad de tiempo en la cocina.


Reducción de emisiones

Los árboles plantados funcionan como eficientes bombas de carbono, captando CO2 del aire y fijándolo en sus estructuras vegetales. Estos árboles pueden crecer hasta 10 veces más rápido en la zona de Nicaragua que en los climas del norte y por tanto su beneficio en la lucha contra el cambio climático se incrementa

Este proyecto genera créditos de carbono de alta calidad, según el riguroso estándar Plan Vivo, que tiene en cuenta las condiciones de la zona y la riqueza de los ecosistemas reforestados.

Hasta el año 2015, el proyecto había captado y fijado 346.767 toneladas de CO2, que es el equivalente a las emisiones anuales de 90.433 coches.

Puedes consultar una información detallada sobre los beneficios anuales en el informe generado por Taking Root en el periodo 2010-2015.

VALIDACIONES: LAS CUENTAS CLARAS

El estándar Plan Vivo es el sistema de certificación independiente más antiguo para proyectos de carbono forestal y el único que siempre implica el pago directo a las comunidades, incentivando la acción y aportando dinero a los participantes locales.

Se hace hincapié en la participación comunitaria, la distribución equitativa de los beneficios y el uso de especies nativas de árboles. Ofrece incentivos económicos a los agricultores que se comprometen a gestionar sus tierras de forma que proporcione un servicio ecológico, como la plantación y el mantenimiento de los bosques para capturar carbono.

Además, a través del Markit Environmental Registry se recopila y facilita sobre los créditos de carbono disponibles del proyecto y los que han sido ya retirados como método de compensación.

MÁS INFORMACIÓN

EL PROYECTO EN LAS REDES SOCIALES

ENLACES

Si te ha gustado, ¡compártelo!

  • Share this on Linked In
  • Share thison Whats App

POLÍTICA DE COMPENSACIÓN DE CEROCO2

La compensación de emisiones de CO2 consiste en la aportación voluntaria de una cantidad económica, proporcional a las toneladas de CO2 generadas aquí, para un proyecto en un país en vía de desarrollo que persigue específicamente:

  • Captar una cantidad de toneladas de CO2 equivalente a la generada en nuestra actividad, mediante la puesta en práctica de un proyecto de sumidero de carbono por reforestación.

  • Evitar la emisión de una cantidad de toneladas de CO2 equivalente a la generada en nuestra actividad por medio de un proyecto de ahorro o eficiencia energética, de sustitución de combustibles fósiles por energías renovables, de tratamiento de residuos o de deforestación evitada.

La política de compensación de CeroCO2 se basa en estas dos premisas:

  1. El cambio climático es un problema global; las emisiones de CO2 que se realizan en un punto determinado afectan a todo planeta. Del mismo modo, las reducciones de emisiones que se realizan en un lugar contribuyen a disminuir el calentamiento de todo el planeta.

  2. Según el IPCC, para estabilizar el clima es necesario que los países industrializados reduzcan sus emisiones de CO2, y países en vías de desarrollo logren un desarrollo limpio, aprovechando la transferencia de recursos y tecnología.

CeroCO2 propone la utilización de ambas vías para afrontar el cambio climático. Así por una empresa siempre debe en primer lugar reducir sus emisiones. No obstante, es difícil llegar a una emisión cero. Por ello, la compensación es la acción que cierra el ciclo de gestión de la huella de carbono y es la herramienta que permite que una persona, entidad, producto o servicio sea neutro en carbono.


LOS PROYECTOS DE COMPENSACIÓN

Los proyectos de compensación de CeroCO2 se enmarcan en el Mercado Voluntario de Carbono. Una gran parte de los proyectos de compensación de CeroCO₂ se desarrollan en países del sur  con el doble objetivo de luchar contra el cambio climático y contra la pobreza. Por lo tanto los proyectos deben:

  • Ayudar a mitigar y adaptarse al cambio climático.

  • Generar co- beneficios sociales para las comunidades locales, como generación de puestos de trabajo, mejoras en educación, en salud, en seguridad alimentaria, empoderamiento.

  • Proteger, conservar y mejorar la biodiversidad.

También cuenta con proyectos en España cuyos objetivos son la lucha contra el cambio climático, la pobreza y apoyo al desarrollo local.  

Todos los proyectos de CeroCO₂ están verificados por estándares del Mercado Voluntario de Carbono  (Gold Standard, Verified Carbon Standard. Plan Vivo, ISO 14064:2, etc) para garantizar que los créditos de carbono que generan son reales y medibles.

 

Modelo de compensación de ECODES

ECODES plantea un modelo de compensación de la huella de carbono mixto: una parte en España y otra parte en países de vías de desarrollo, con el objetivo de que la compensación tenga un triple objetivo:

1. Lucha contra el cambio climático

2. Lucha contra la pobreza

3. Apoyo al desarrollo local.

Además, este modelo permite una compensación eficiente y asumible en costes por las empresas, lo que no ocurre en caso de compensar toda la huella de carbono en España: compensar un tonelada de CO2 equivalente en países en vías de desarrollo tiene un coste de entre 5-14 €/tCO2e, mientras que en España está entre 30-120 €/tCO2e.

No obstante, la empresa pude decidir si realiza la compensación con este modelo o dedicando el 100 % a compensación en España o el 100 %países en vías de desarrollo.

 

 

POR QUÉ LOS PROYECTOS SE DESARROLLAN EN PAÍSES EN VÍAS DE DESARROLLO

1. Por razones de integridad ambiental.

La compensación de emisiones debe de ser adicional, es decir, con la compensación de emisiones tenemos que conseguir reducciones de emisiones que no tendrían lugar si no fuese por la aportación económica que supone la compensación. En este sentido, los países desarrollados y entre ellos España, tienen sus compromisos de reducción de emisiones establecidos en el Protocolo de Kioto y en el Acuerdo de Paris. Así, a nivel gubernamental se van desarrollando estrategias y planes para alcanzar esos objetivos de reducción que a la larga implican a las empresas y otras entidades a través de la legislación. Si hacemos compensación a través de proyectos en España contribuimos a alcanzar los objetivos, pero esas reducciones deberían tener lugar igualmente porque España ha asumido ya el compromiso de Kioto. Sin embargo, los países en vías de desarrollo no tienen ninguna obligación para reducir emisiones, es decir, no tienen incentivos si no es a través de la compensación de emisiones. Así, hay proyectos que existen y están reduciendo emisiones solamente porque van a ser usados para compensar emisiones. Sin esa compensación el proyecto no existiría y las reducciones no tendrían lugar. Se trata por tanto de reducciones realmente adicionales, que no tendrían lugar si no fuese por la compensación.

2. Por razones de justicia social.

La compensación de emisiones en países en vías de desarrollo significa una transferencia de recursos y tecnologías a los países más pobres. Gracias a la compensación de emisiones, se pueden financiar, por ejemplo, instalaciones de energías renovables en países en vías de desarrollo o mejoras en la eficiencia energética. Sin ayuda de la compensación, estas instalaciones son demasiado caras como para ponerlas en marcha por lo que los países del sur recurren para su desarrollo a fuentes de energía más baratas, como la quema de combustibles fósiles.

3. Por razones de rigurosidad y contabilidad.

No existe una metodología ampliamente difundida para contabilizar las reducciones ni un registro de proyectos que generen reducciones para compensación ubicados en España, excepto para el caso de proyectos de absorción (Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción CO2 de la Ofician Española de Cambio climático). Si nosotros implantáramos un proyecto para absorción o reducción de emisiones en España no contaríamos con registros que facilitaran el asegurar de quién son las reducciones generadas, y no sería fácil asegurar que las reducciones no se usan o contabilizan dos veces (doble contabilidad). Sin embargo, estas metodologías y registros están ya en marcha para los países en vías de desarrollo a partir del Protocolo de Kioto y los diferentes estándares del mercado voluntario de carbono, lo que facilita la contabilización y seguimiento de las reducciones.

4. Por razones de viabilidad.

Centrándonos en reforestación en España existen más riesgos de incendios debido a los largos periodos de sequía. Además, los árboles de bosque mediterráneo tienen una tasa de absorción de CO2 menor que los de la selva tropical ya que su crecimiento es más lento.
Esto hace que los costes de la compensación en España a través de proyectos de reforestación sean mucho más costosos que en países en vías de desarrollo en zonas tropicales. 

Finalmente, reiteramos que la compensación de emisiones debe ir siempre acompañada de la reducción de las propias emisiones. Hay que señalar también que la compensación no es un “lavado de cara” sino un compromiso voluntario por asumir la responsabilidad ambiental de cada uno. Además, al suponer un coste, la compensación voluntaria de emisiones se convierte en un incentivo a la eficiencia y a la reducción, ya que cuanto más se reduzcan las emisiones propias menor será la cantidad a compensar y menos coste supondrá.
Ejemplo: si una empresa decide compensar anualmente todas las emisiones de sus oficinas, cuando evalúe los costos y retornos de una inversión en eficiencia energética tendrá en cuenta los costes de las compensaciones, y el análisis será más favorable a la eficiencia que si no llevase a cabo la compensación.

 

Beneficios económicos y fiscales

La compensación de emisiones a través de proyectos de la Plataforma CeroCO2 es una donación y se tramita como tal. Ecología y Desarrollo emitirá el certificado de compensación de emisiones y el certificado fiscal de la donación una vez realizada la misma. 
La compensación está incluida entre las cuestiones que generan beneficios y deducciones fiscales para los particulares o las entidades que hacen una donación a entidades no lucrativas (ENL), teniendo en cuenta la Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo.

Artículo 20. Deducción de la cuota del Impuesto sobre Sociedades.

“Los sujetos pasivos del Impuesto sobre Sociedades tendrán derecho a deducir de la cuota íntegra, minorada en las deducciones y bonificaciones previstas en los capítulos II, III y IV del Título VI de la Ley 43/1995, de 27 de diciembre, del Impuesto sobre Sociedades, el 35 por 100 de la base de la deducción determinada según lo dispuesto en el artículo 18. Las cantidades correspondientes al período impositivo no deducidas podrán aplicarse en las liquidaciones de los períodos impositivos que concluyan en los 10 años inmediatos y sucesivos.
La base de esta deducción no podrá exceder del 10% de la base imponible del período impositivo. Las cantidades que excedan de este límite se podrán aplicar en los períodos impositivos que concluyan en los diez años inmediatos y sucesivos”.

Desde Cero CO2 se elabora y envía a cada cliente que lo solicite un certificado de donación. En cada opción de compensación se podrá utilizar un modelo específico de certificado teniendo en cuenta las especificidades del sistema elegido.

Destino de los fondos a los proyectos de compensación

En los proyectos que promueve CeroCO2 para la compensación de emisiones, un mínimo de un 75% del precio de la tonelada va a parar directamente a la gestión y ejecución del proyecto de compensación. El 25% restante, y tratándose de una iniciativa sin ánimo de lucro, se reinvierte íntegramente en otras actividades de la iniciativa CeroCO2, a través de su entidad promotora (ECODES).

 

Top