Toda actividad humana, incluso la desarrollada en el ámbito doméstico, genera una gran cantidad de residuos. A la generación de residuos se encuentra asociada la emisión de gases de efecto invernadero. Esto sucede, bien de manera directa, en vertederos (emisión de metano y dióxido de carbono por la descomposición de materia orgánica o por la liberación de gases refrigerantes de frigoríficos y otros aparatos de frío) o bien indirectamente (en procesos de incineración, de tratamiento, de reciclado o de recuperación). Además, muchos residuos poseen valor como materia prima para la obtención de nuevos productos, evitando así el consumo de recursos naturales, de modo que su no aprovechamiento también genera de manera indirecta emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de las actividades de obtención de materias primas.
Por este motivo, segregar en casa el vidrio, el papel y cartón, envases y en los lugares donde se recoja separadamente, la basura orgánica, permite ahorrar importantes cantidades de energía y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. También otros residuos como electrodomésticos al final de su vida útil, muebles, pilas, equipos electrónicos, deben ser entregados en alguno de los puntos limpios con los que cuente tu lugar de residencia.
¿Sabías que…?
- El ciclo completo de fabricar una botella a partir de vidrio reciclado consume alrededor de 1,7 veces menos energía que a partir de materias primas vírgenes y genera 2,6 veces menos emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero?
- Producir papel a partir de pasta de papel reciclado produce 1,6 veces menos emisiones de gases de efecto invernadero que a partir de fibras vírgenes. Además, una tonelada de papel producido a partir de 100 por ciento fibras recicladas, evita la tala de 3,14 toneladas de árboles.
- 1 tonelada de basura orgánica permite recuperar en forma de energía eléctrica alrededor de 160 kWh, el equivalente al consumo de una bombilla de 50 W en dos años, a partir de la combustión de metano originado en la degradación de la materia orgánica. Aprovechando esta energía, se dejarían de emitir 72,6 kg de CO2 a la atmósfera producidos en la generación de la misma cantidad de energía eléctrica. Además se evita que llegue a la atmósfera el metano producido en la descomposición, otro potente gas de efecto invernadero.
- Es muy fácil fabricar tu propio compost a partir de basura orgánica en el caso de que poseas jardín. Para conocer al detalle cómo hacerlo, puedes consultar estos links:
- Fabricar una lata de bebida a partir de aluminio virgen consume 2,25 veces más energía que a partir de aluminio reciclado y las emisiones de gases de efecto invernadero se incrementan en el mismo factor.
- Un español produce en promedio 1,3 kilos de basura doméstica diaria, de los cuales el 50 por ciento está formada por envases de productos que van a parar a vertederos. Los procesos de fermentación de la materia orgánica contenida en la basura doméstica diaria, originan, por procesos de fermentación, unos 650 kilos de CO2 equivalente anuales.
- 1 tonelada de metano originado en nuestros vertederos por descomposición de la materia orgánica equivale a 21 toneladas de dióxido de carbono.